La Cremà de las Fallas de Sant Joan y Bonrepòs puso el broche final a las fiestas josefinas de 2026 en Bonrepòs i Mirambell, cerrando semanas de actividad festiva, convivencia y tradición, y dando paso simbólicamente al inicio del nuevo ciclo fallero que culminará en 2027.
La Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Bonrepòs i Mirambell desempeñó un papel fundamental durante toda la jornada, velando por la seguridad en unos de los actos más esperados y con mayor afluencia de público.
En primer lugar, los voluntarios se desplazaron hasta la Falla Sant Joan, donde la Cremà daba comienzo pasadas las 23:30 horas. El acto se inició con un vistoso castillo de fuegos artificiales que marcó el ambiente festivo previo a la quema del monumento. Gracias a la correcta planificación y al dispositivo de seguridad desplegado, la cremà se desarrolló de forma controlada, sin incidencias y con total normalidad.
Una vez finalizado este primer servicio, los efectivos se trasladaron a la Falla Bonrepòs. Allí, tras la llegada del equipo de Protección Civil y la coordinación con los falleros, se procedió al inicio de la Cremà. Este último acto puso el punto final definitivo a las Fallas 2026 en el municipio, en un ambiente de emoción, tradición y satisfacción por el trabajo bien realizado.
Más allá de esta última noche, el balance global de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil es muy positivo. Desde la celebración de la Cridà el pasado 22 de febrero, los voluntarios han participado en un total de 19 servicios, todos ellos en estrecha colaboración con la Policía Local.
La mayoría de estas actuaciones han correspondido a actos programados dentro del calendario fallero, como mascletaes, pasacalles o eventos multitudinarios. No obstante, también se ha atendido una intervención de seguridad ciudadana tras aviso del 112, en la que los voluntarios actuaron como apoyo a los cuerpos de seguridad, demostrando su capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas.
Este balance refleja no solo la intensidad de las fiestas, sino también el compromiso, la profesionalidad y la vocación de servicio de los voluntarios, que han estado presentes en cada momento clave para garantizar el correcto desarrollo de todos los actos.
Con la última cremà, se cierra una etapa y comienza otra. Bonrepòs i Mirambell despide así las Fallas 2026 con la mirada puesta ya en el próximo ejercicio fallero, manteniendo viva una de sus tradiciones más arraigadas y queridas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario